Ciutadella es magia. En sus calles se respira historia y cultura en cada rincón, especialmente en su casco antiguo; una pequeña ciudad fortificada de laberínticas callejuelas y encantadora atmósfera, donde destaca la imponente Catedral de Menorca. En sus alrededores suelen organizarse representaciones culturales al aire libre, como conciertos, teatro o bailes populares. Sus calles y plazas se convierten en un lugar idílico donde pasear tranquilamente y visitar los comercios de la zona. Las arterias del centro desembocan en el puerto; un lugar mágico dónde degustar la típica cocina marinera de la isla o vivir la noche en las terrazas con vistas al mar del Pla de Sant Joan.
Fotografía: Joan Mercadal | www.menorcafoto.com
